La VI edición del encuentro juvenil “Luces en la ciudad” tuvo esta vez una novedosa doble propuesta, con programas bien diferenciados por edades: la tarde fue para niños y jóvenes de hasta 18 años, siendo la noche el espacio temporal donde se ubicaron los jóvenes más mayores.
Una vez más el Centro Arrupe de los Jesuitas en Valencia acogió a cientos de jóvenes en sus instalaciones, entre iglesia, salas de adaptadas para la ocasión y el gran patio exterior donde tuvo lugar la cena solidaria.
El encuentro fue preparado por el Equipo de Luces en la ciudad en el que está presente la Comisión Diocesana de Infancia y Juventud, Escuelas Católicas - Comunidad Valenciana, Centro Arrupe (Jesuitas), Salesianos, Escolapios, Marianistas, Adsis, Religiosas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, Obreras de la Cruz, Fraternidades Escolapias entre otros."
La tarde Alrededor de 200 jóvenes encontraron una acogida guiada con la primera propuesta para dejar su huella dibujada (con su nombre en el interior) en un muro de papel donde se podía leer “Bienvenidos, tú eres Luz”. Convocados en la iglesia como lugar de encuentro, un primer impacto visual fue la presentación en video de la idea de “Luces en la ciudad”, intercalando imágenes de ediciones anteriores con frases del evangelio alusivas y cinco elementos a profundizar: vista, oído, olfato, gusto y tacto.
Más tarde los participantes se agruparon al azar en cinco espacios, según una marca distintiva en su invitación (flayer).
Los cinco sentidos Cada grupo tuvo la oportunidad de vivir, a partir de una propuesta sugerente y a la vez provocativa, experiencias positivas y negativas que se pueden provocar a través de los sentidos o de partes del cuerpo en relación con éstos. Desde muy variadas dinámicas abiertas a su mundo, los jóvenes pudieron pensar, dialogar y aunar conclusiones que luego fueron plasmando con creatividad en nuevos muros de papel.
La manipulación de la imagen y la realidad que se modifica a través de los programas informáticos, con propuestas para transformar situaciones sociales desfavorables; la errónea percepción de los demás y también de Dios desde la experiencia de un hombre de la calle que transmite mal olor; la distorsión de lo que hablamos y oímos cuando se traslada un mensaje o se cierran los oídos como barrera de comunicación, subrayando la importancia de escuchar la Palabra para saber escuchar a los demás; el gusto en la experiencia de dar a probar y también recibir comida y bebida a ciegas, relacionado con el gusto, susto o disgusto que provocan las relaciones personales; representaciones grupales de realidades cotidianas a partir de una situación concreta transformada desde una cita del evangelio y el modo de “tocar” a las personas que tiene Jesús.
Todo esto con un punto de inflexión que siempre era la Luz de Cristo y la radicalidad de su propuesta de vida hacia los demás.
La puesta en común Nuevamente en la iglesia, los grupos de reunieron en torno a un gran cirio que apenas iluminaba un mapamundi gigante que representaba la realidad. Así, proclamando en voz alta los lemas elaborados durante la sesión, los jóvenes fueron acercándose con sus conclusiones en papel y una vela que, encendida del cirio pascual, aumentaba cada vez más la luz del mundo.
Finalmente, al ritmo de la canción del grupo Maná “Bendita tu luz”, los jóvenescon el teléfono móvil iluminado en su mano -se sintieron protagonistas, para ser luz desde la propia Luz de Jesucristo y mostrarla con los cinco sentidos, a un mundo que necesita tanto de ella.
La cena solidaria y la propuesta de Cáritas Entre la tarde y la noche llegó la cena solidaria en el patio exterior del Centro Arrupe - iniciativa novedosa de esta convocatoria- a un precio de 3 euros. El arzobispo de Valencia don Carlos Osoro quiso participar en la velada desde el primer instante, siendo acogido por los jóvenes con gran entusiasmo.
Ya en la iglesia, alrededor de 300 participantes recibieron el testimonio de Amparo Parrado, voluntaria de Cáritas Diocesana que, a través de su experiencia personal y de imágenes, sensibilizó a los presentes sobre la realidad de la ONG católica y en concreto sobre el Programa Familia-Infancia (Proyectos de Infancia), destinatario de la recaudación solidaria. Luego recibieron un folleto con propuestas de implicación personal para colaborar con Cáritas.
Cuestiones para ser Luz Cuatro nuevos grupos muy diversos de jóvenes continuaron su recorrido en una noche donde el tema central volvió a ser la Luz. ¿Dónde ser la luz? Contó con la presencia de cuatro magos que, a través de sus habilidades, orientaron esta cuestión en situaciones de la vida diaria y del entorno juvenil tomando como referencia a Jesús. ¿Cómo ser luz?
Un cortometraje y un anuncio publicitario sirvieron como motivación para reflexionar sobre la comunicación con los demás. ¿Por qué ser luz? Un video que mostró entrevistas realizadas en la calle ayudó a reflexionar sobre la importancia del testimonio de ser luz para otros.
¿Para qué ser luz? Una selección canciones y poemas cantados escogidos fue la invitación para expresar las sugerencias suscitadas por las letras como respuesta a este interrogante.
El arzobispo don Carlos Osoro realizó un recorrido por los cuatro talleres de la noche, interesándose por las dinámicas y sus contenidos, a los cuales hizo referencia en la homilía de la celebración posterior.
La eucaristía, presidida por el arzobispo, estuvo concelebrada por Oscar Benavent, presidente de la Comisión de Infancia y Juventud, Javier Grande, director del Seminario Menor, y Xavier Quinzá, director del Centro Arrupe, así como otros siete sacerdotes.
Toda la vigilia contó con la participación del Coro Juvenil San Juan Bosco de Valencia (Salesianos). Después de la proclamación de la Palabra, don Carlos Osoro se digirió a los jóvenes que llenaban la iglesia del Centro Arrupe tomando como referencia el evangelio sobre Cristo, Rey de Universo, y el pasaje evangélico de Zaqueo, relacionándolos con la gran jornada de “Luces en la ciudad” y proponiendo a los jóvenes dejarse llenar por la Luz de Jesucristo, volviendo a nacer con un espíritu renovado que tenga como premisa la radicalidad del Evangelio, ante los retos de una sociedad actual que necesita su testimonio joven y auténtico. Y el arzobispo concluyó diciendo: “Esta noche puedo confirmar, por todo lo que he vivido a vuestro lado, que vosotros - jóvenes - sois con toda seguridad luces en la ciudad”.
Tras la eucaristía todos se reunieron en una fotografía para el recuerdo. Dos propuestas por edades, muchas dinámicas, reflexiones, lemas, cantos y ofrendas; una cena solidaria y una celebración espiritual; cinco sentidos y muchas cuestiones vitales para los jóvenes de hoy cuya respuesta sólo pueden encontrar en la vida cotidiana a nivel personal y comunitario.
Una edición más, y van seis, de un proyecto de evangelización juvenil consolidado que quiere ir adelante, paso a paso, implicando y motivando cada vez a más jóvenes: ser “Luces en la ciudad”. |